Ventajas del césped artificial

Los argumentos para poner césped artificial, son muchos e importantes, ya sea en lo que se refiere a tiempo, ahorro económico, ecología, estéticos, y la inmediatez para disponer de césped de calidad.

Instalar césped artificial en un espacio determinado, permite disponer de un espacio de césped del que poder disfrutar con las máximas comodidades, sin necesidad de dedicar una gran cantidad de horas a su mantenimiento, eliminar las malezas y plagas que afectan al césped natural, que además no se ve afectada por sequías ni tiene clapas, ya sea en aquellos espacios que más se utilizan o en aquellos en los que el riego no es suficiente. Por otro lado, el césped artificial no precisa de riego ni tampoco requiere tratamientos contra malezas ni plagas. Por todos estos motivos, el césped artificial permite un gran ahorro en mantenimiento. Para regar una superficie con césped natural no demasiado grande, se precisan unos 100.000 litros de agua al año. Aparte del propio coste del agua, tampoco se puede olvidar que ésta es un bien escaso, que en épocas de sequía no se puede utilizar para determinados usos. Además, el césped artificial es totalmente reciclable, y por lo tanto una vez ha concluido su vida útil, al ser sustituido, el material sirve para la fabricación de otros productos, y no es tóxico.

Y para terminar, pero no menos importante, para disponer de un espacio con césped natural, éste se debe plantar y esperar a que crezca, lo que obliga a que la plantación de la grama se realice con una cierta previsión, que en el césped artificial no es necesaria, puesto que la instalación del césped artificial, es inmediata (pueden ser precisos de 2 a 4 días si la superficie no es demasiado grande).